HACIENDA 2026: MÁS DATOS, MÁS TECNOLOGÍA Y MAYOR CONTROL FISCAL
La Agencia Estatal de Administración Tributaria ha publicado las directrices del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero para 2026, un documento que marca las prioridades de la Administración en la lucha contra el fraude fiscal.
Como ocurre cada año, el plan no introduce nuevas obligaciones tributarias, pero sí permite anticipar dónde va a poner el foco la Agencia Tributaria durante los próximos meses.
La principal conclusión es clara: el control fiscal será cada vez más digital, automatizado y basado en el análisis masivo de datos, aunque se mantienen bajo vigilancia sectores tradicionalmente sensibles.
Más asistencia al contribuyente y digitalización de servicios
Uno de los objetivos del plan es mejorar la asistencia al contribuyente mediante herramientas tecnológicas y una mejor organización de los recursos de la Administración.
Entre las medidas previstas destacan:
- refuerzo de la asistencia presencial y telefónica,
- desarrollo de asistentes virtuales para distintos impuestos,
- ampliación de funcionalidades de Censos WEB para facilitar trámites censales.
En la campaña de IRPF se consolidará además “Renta DIRECTA”, dirigida a contribuyentes cuya declaración no requiere modificaciones. También se ampliarán los medios de pago del impuesto, permitiendo el pago mediante Bizum o tarjeta desde la aplicación móvil de la Agencia Tributaria.
El objetivo es claro: facilitar el cumplimiento voluntario de las obligaciones fiscales mediante servicios digitales más eficientes.
Más información financiera y cruce masivo de datos
Uno de los cambios más relevantes es el aumento de la información disponible para la Administración tributaria.
La Agencia Tributaria contará con nuevos datos sobre los flujos financieros de los contribuyentes, incluyendo:
- cobros realizados mediante terminales de punto de venta (TPV),
- pagos efectuados con tarjetas bancarias,
- pagos asociados a números de teléfono móvil, como Bizum.
Además, se prevé disponer de información periódica sobre titularidades de cuentas bancarias y otros datos financieros.
Todo ello permitirá detectar incoherencias entre ingresos declarados y movimientos económicos reales, reforzando un modelo de control basado en el análisis automatizado de grandes volúmenes de información.
Criptoactivos y economía digital bajo vigilancia
La economía digital seguirá siendo uno de los ámbitos prioritarios de control.
La Agencia Tributaria intensificará el seguimiento de criptoactivos, utilizando herramientas de análisis basadas en tecnología blockchain para rastrear operaciones y detectar rentas o patrimonios no declarados.
También se prestará especial atención a:
- plataformas de intercambio ubicadas en terceros países,
- carteras digitales no custodiadas,
- transferencias entre monederos personales.
Asimismo, se reforzará el control sobre neobancos y plataformas digitales que canalizan ingresos por venta de bienes, prestación de servicios o alquiler de inmuebles.
El sector inmobiliario vuelve a ser prioritario
El plan mantiene una vigilancia especial sobre el sector inmobiliario.
Además de los riesgos tradicionales —como deducciones indebidas o subcontrataciones abusivas— la Agencia Tributaria prestará especial atención al auge de los alquileres turísticos y de temporada.
Para ello se elaborará un mapa estatal del uso de los inmuebles, que permitirá identificar discrepancias entre el uso real de las viviendas y la información declarada a efectos fiscales.
Grandes empresas, patrimonios elevados y sociedades instrumentales
El plan también refuerza el control sobre grandes empresas, grupos multinacionales y contribuyentes con patrimonios relevantes.
Entre las actuaciones previstas destacan:
- revisión del uso de bases imponibles negativas y créditos fiscales,
- control de determinadas exenciones en el Impuesto sobre Sociedades,
- análisis de estructuras societarias complejas.
Asimismo, se intensificará la detección de cambios ficticios de residencia fiscal y el uso abusivo de sociedades instrumentales para canalizar gastos personales o evitar la tributación en el IRPF.
Economía sumergida y fraude en hidrocarburos
La Agencia Tributaria continuará combatiendo la economía sumergida, prestando especial atención a contribuyentes que:
ꟷ No admitan pagos con medios bancarios o realicen un uso intensivo de efectivo, con especial atención en el empleo de efectivo por encima de los límites establecidos por la normativa.
ꟷ Utilicen fundamentalmente medios de pago radicados en el extranjero que eviten las obligaciones de suministro de información a la Agencia Tributaria.
ꟷ Ostenten signos externos de riqueza, patrimonio, rentabilidad, etc., que sean incoherentes respecto de las rentas declaradas.
ꟷ Declaren una evolución anómala del importe de sus existencias respecto de su actividad declarada, lo que supone un indicio de la posible existencia de ventas ocultas.
ꟷ Declaren ser sujetos pasivos establecidos en países de la UE a efectos de la aplicación del régimen de ventanilla única y en realidad no dispongan en el citado territorio de establecimientos ni medios para operar.
ꟷ Presenten rentabilidades incompatibles con la naturaleza de su actividad o con los datos disponibles al respecto, o que declaren pérdidas de modo continuo, incompatibles con la lógica económica de cualquier proyecto económico.
ꟷ Que declaren ingresos inferiores a los pagos efectuados o declarados por terceros.
ꟷ Puedan utilizar herramientas informáticas (software de doble uso) susceptibles de ser utilizadas para ocultar ventas.
En el ámbito aduanero, el plan prevé intensificar la lucha contra el fraude en hidrocarburos y reforzar el control del comercio electrónico internacional.
Un control fiscal cada vez más tecnológico
El Plan de Control Tributario 2026 confirma una tendencia que se viene consolidando en los últimos años: una Administración tributaria cada vez más tecnológica, con mayor acceso a información financiera y mayor capacidad de análisis de datos.
Para empresas, profesionales y contribuyentes, conocer estas líneas de actuación permite anticipar los ámbitos en los que la Administración centrará su actividad inspectora durante el próximo ejercicio.

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